Tener a alguien con diabetes en casa cambia muchas cosas. No solo es cuestión de contar carbohidratos o revisar etiquetas en el súper. Es aprender a acompañar sin controlar, a cuidar sin invadir. Porque más allá del diagnóstico, hay una persona —mamá, papá, abuelo, hermana— que necesita vivir con dignidad, sin sentir que se convirtió …








